Los avances tecnológicos cobran un papel cada vez más importante, para la gestión de las empresas en todos sus procesos. Si una empresa no está dispuesta a adaptarse a esta evolución e ir adoptando estas herramientas, estará condenada a ir quedando relegada por la competencia. Así mismo, los profesionales (y prácticamente en cualquier nivel), estamos llamados a aprender cada día del uso de estas tecnologías y herramientas de gestión, no existe excusa válida para no hacerlo; adaptarnos al cambio es una competencia indispensable.
